domingo, 16 de octubre de 2011

Vórtices

Ya no entiendo.

Si no tiro del hilo que penden mis emociones

Y las dejo caer y fluir y desenvolverse y explotar y simplemente ser,

Simplemente ser una mancha gigantesca de amargo color,

Muero.

Ya no entiendo,

Si tiro de aquel hilo la sensación es agónica,

Como si tirase desde dentro de mí ese hilo

y saliese por mi garganta e intentase mantenerme parada…

Estoy en una sola pieza y no hay mancha alguna

Pero siento como si estuviese yo misma colgándome,

Y el hilo a través de mi garganta genera arcadas

Que no pueden terminar en la expulsión del vomito de palabras que quisiera vomitar.

La vista hacia arriba y mis ojos se han convertido en dos pozos intentando equilibrar las lágrimas para que no caigan, ya que si no caen no estoy llorando.

Me desespero ante no poderme controlar,

Intento poner mi mente en blanco,

Pero al lograrlo solo afloran rayos a mi mente de ideas e insultos hacia mí.

Los mil pensamientos que quizás desataron esto como burlas en mi mente.

A veces creo incluso escuchar las risas de mis propios pensamientos, de mi propia conciencia.

Su risa, su burla. Los insultos que gritan, me gritan.

“Que miseria de persona”

“Que debilidad tan repulsiva”

“Que asco de estabilidad”

“Que mierda de autocontrol”

Que vulnerabilidad tan patética.

¿Por qué merezco esto?

…A veces me pregunto, y en respuesta me desdoblo y me respondo

¿En serio estás sintiendo pena por ti misma?

¿En serio?

Y me odio, me odio yo por formular la pregunta,

Y me odio yo nuevamente por haberla respondido.

Cierro los ojos en un intento de que paren las imágenes ya que las palabras tan escritas y legibles aparecen delante de mis ojos,

Veo todo negro y mis ojos están abiertos,

Y tan sólo a veces se aclara esa tormenta para ver mi reflejo

Deshaciéndose en el espejo y escuchar como en mi interior algo grita

¡NO!

Completa negación ante caer, pero imposible detener la caída.

Los ojos apretados, tan apretados que me duelen por dentro,

Apretados en un vano intento de detener las imágenes

Sin embargo al cerrar los ojos las imágenes, las palabras, los pensamientos siguen fluyendo

Claramente,

y aún más claramente.

Y he apretado tanto los ojos, que no puedo abrirlos,

Me veo completamente atrapada en mi pesadilla,

En una tragedia,

En un remolino intenso de negro odio propio.

De negro remordimiento por ser tan humana.

Tan humana, tan erróneamente humana.

Pienso que quizás abuso demasiado de esa estúpida excusa “Soy humana, siento

Quizás si no nos repitieran eso tan seguido no sentiría que por ser humana tengo el derecho a sentir y llorar.

Quizás los pensamientos no se arremolinarían en mi mente como un vórtice intentado perforar lo más profundo de mi misma,

Bajar de mi mente,

Perforarme el cráneo,

Destrozar mi garganta,

Atravesar mis tripas,

Reventarme por dentro.

Vórtices de pensamientos destruyéndome en segundos. Intentando ayudarme

Pero destruyéndome en su ayuda.

Destruyendo mi mente para no pensar, entonces no pienso,

Y si no pienso no razono y he perdido completamente el control.

Destruyendo mi garganta y no puedo expulsar los gritos de desesperación y desahogo

Que solo quiero liberar y escupir, escupir todo esto al mundo.

Destruyendo mis tripas, mi estomago, mis intestinos, mi hígado y riñones,

Todo, todo con lo que me nutro,

Entonces ser una eterna ignorante, estancada en el conocimiento que ya no puede razonar,

Ni decir.

Destruyéndome completamente degradándome a un bagazo

Que ha sido completamente triturado, destrozado,

Viciado.

Completamente lista para ser consumida.

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