lunes, 28 de noviembre de 2011

La fragilidad de lo humano

Será cierto que he nacido para esto?
¿Que nací para ser su apoyo fundamental? Para nunca permitir dejarla caer demasiado?
¿Será que nací de ella para ser su madre?... O algo similar?
La veo y es como una niña, perdida, angustiada, completamente confundida.
Entiende poco y nada, y mientras ella juega en la vida adulta yo me encuentro mirandola
Cuidando que no haga ninguna estupidez, enseñándole a usar cosas.
Acaricio su cabello y digo palabras maternales mirándola a los ojos.
Escucho cada una de sus palabras aunque mi sensibilidad de hija no quiere, no caigas más aún de tu figura de madre.
Hasta que recuerdo que eres humana
hasta que recuerdo que nuestra relación, siempre ha sido así.
Ambas somos la madre de la otra.

A veces susurra cosas sin sentido, y no puedo negar que me da un poco de miedo.
Pero lo peor es cuando revela los secretos de su doler, los recuerdos que más le hieren y debo envolverme en titanio para no sentir tan directamente en el pecho el golpe que me causa, escuchar tales palabras.
Sí, es humana.
y sí... está triste, muy triste, puedo ver toda esa tristeza y decepción a través de ese aspecto y comportamiento semi-drogado... mi madre y las pastillas no recetadas que toma cada vez que el dolor se le hace demasiado. O cada vez que no logra entender del todo esta vida.

Otra exclamación relacionada a lo que siente, y todo en mi ser se estremece. Esta no es ella.
Esta es todo lo que guarda y a guardado manifestándose en cada una de sus palabras.
Abordando esa mirada que parece tan perdida y difícil de volverse a encontrar.
Apoderándose de cada una de sus acciones.

en momentos así extraño a mi madre, extraño a la mujer que me dice qué tengo que hacer, extraño toda la cotidianidad que por lo general se me hace tediosa. Es que todo eso es mejor a ver y sentir como la persona que te ha criado toda su vida parece ser otra, y va en contra de todo aquello que te enseñó. Está bien, es humana.
Pero también es madre.

jueves, 27 de octubre de 2011

Secret Door

Turn out the lights
Feed the fire till my soul breathes free
My heart is high as the waves above me

Don't need to understand
Too lost to lose
Don't fight my tears, cause they feel so good...

And I, I'll remember how to fly
Unlock the heavens in my mind
Follow my love back through the same secret door

Look past the end
It's a dream, as it's always been
All life lives on if we've ever loved it

And I, I'll remember how to fly
Unlock the heavens in my mind
Follow my love back through the same secret door

And I, I'll remember how to fly
Unlock the heavens in my mind
Follow my love back through the same secret door

Drenando

03:17am, y yo aquí, en el pasadísimo de moda "blog"
Aquí otra vez, tirando palabras sin la intención de crear texto alguno,
solo esperando a que finalmente tomen forma y se conviertan en aquello que deben ser;
El drenaje de la herida que aún no sé cómo sanar.
Gritar las preguntas que hacen ecos en mi mente.
Quizás intentar disipar todo lo que me tiene así,
y tan solo pensarlo me retuerce todas las tripas.
Todo dentro mío se contrae.
Cuestiono tantas cosas, no entiendo tantas otras y en la mitad de pensamiento
no creo nada... al finalizarlo, nada tiene sentido.
Quizás nuevamente estoy escribiéndote a ti,
y es por esto que todo lo que he escrito es tan difuso, monótono, aburrido,
sin sentido, desagradable... quizás por eso las verdaderas palabras no quieren salir.
Es que estoy harta, ¿Sabes?
Estoy harta de haberte entregado todo mi amor a cambio de nada
Estoy harta de haber intentado proteger un tesoro tuyo que tú debiste haber protegido.
Estoy harta de quedar como la estúpida. Pero bueno, al parecer lo soy, o te queda alguna duda?

Traicionera a sus propios principios, y como siempre hablando más de lo que tuve que haber dicho.
Ya no hay nada que aminore la impotencia, la rabia, la tristeza, la incomprensión.
Nada

No logro entender cómo una persona puede fallarle tantas veces a otra,
O por qué la necesidad de causar daño sin necesidad alguna.
NO ENTIENDO.
Tampoco entiendo la mentira.
No logro entenderte.
Te tenía paciencia y traba entenderte porque te amaba pero ya no puedo.
Es tan grande el dolor y el desgaste que me has causado que ya no...
Te equivocaste, malinterpretaste mis palabras.
Pensé que habías madurado y no, aún eres un niño.
... Cometí el error de tratarte como a un hombre.
Ya estoy harta de estos juegos retorcidos,
creo haberlos jugado demasiadas veces como para que me causen gracia ahora.

No sé si todo ello habrá sido para mi o no, pero no, no te perdono.
Y sin mi eres igual, quizás tu inconsciente siente lástima, y es solo eso cantando por ti.

Estoy tan desilusionada, me siento como una madre que se ha decepcionado increíblemente de su hijo. Lo cual es un poco enfermizo, pero así lo siento.

Yo ya no aguanto, yo ya no estoy para juegos.
Yo ya no soy tu amor,
tu no eres el mío.
Porque eso era incondicional, por lo menos para mi lo era...
En el momento en que se duda por tiempos y distancias ya se está condicionando,
Y en el momento en que yo condiciono mi emoción a la tuya, hago exactamente lo mismo.

En el momento que ya no es un ahora, no será jamás. Y el último regalo que te doy es ese, entiende que finalmente así se derrocha la vida.

"Hello, hello remember me?
I'm everything you can't control"


miércoles, 19 de octubre de 2011

"Por el ápice abierto el cono inverso deja caer la cautelosa arena;
Oro gradual que se desprende y llena el cóncavo cristal de su universo."

Jorge Luis Borges

lunes, 17 de octubre de 2011

Recuerdos

Siempre he encontrado extraño que ninguna cosa sea inmortal en nuestra mortal vida. Si después de todo es un tiempo breve el que vivimos... ¿A caso ninguna cosa puede durar lo que dura nuestra pequeña eternidad?

¿Ningún sentimiento puede vivir con la misma intensidad por siempre?:
La sensaciones que te provocan una voz,
El calor que te produce un simple abrazo,
O el sentir cierta mano en la tuya.

Ni el amor más pasional y arraigado continúa su trayecto pasional por siempre, y prácticamente ese amor se vuelve costumbre.

Ese extraño sentimiento de sentir necesaria a una persona que casi no se conoce, el no querer dejarla ir, pensar día y noche en su olor, su esencia, su todo. Ese es el sentimiento que realmente nos hace sentir vivos... lo desconocido, lo nuevo.
Y finalmente la costumbre es lo que mata todo esto. Es el sentir todo tan normal, tan parte de la vida, tan cotidiano... tan rutinario. Es esto lo que nos hace pensar que la felicidad, la tristeza, el amor y el sufrimiento son algo común y de cierta forma nos hace desmerecer todo ese conjunto maravilloso de sentimientos.
Es esto lo que nos hace buscar escapes que no hagan sentir "algo".

Todo pasa con el tiempo, o mejor dicho uno se acostumbra, al acostumbrase las cosas se vuelven normales, como el dolor, la ausencia, la felicidad. ¿Es entendible que cosas tan importantes se vuelvan normales... ?

¿Quién no a sufrido, y quien si vuelve la vista atrás no siente una puntada en el pecho, o por lo menos un dejo de nostalgia?
¿Quién no ha amado y pasado el tiempo visto un recuerdo ese amor y explota en un mar de lágrimas... o soltado un intenso suspiro?
¿Quien no ha tenido momentos de extrema felicidad y al recordarlos se ha sonreido a si mismo?

Y a su vez vives una vida con una bolsa de memorias extremas, emocionantes, desbordantes que casi no miras, desmereces todas esas cosas que te hacen ser el tipo de persona que actualmente eres.

Y a su vez... eres increíblemente desgraciado, o feliz cuando viajas al pasado... cuando finalmente te acuerdas de toda tu vivencia ignorada.

Sus labios

El color de sus labios es ahora del color del silencio.

Sus ojos que en algún momento pude ver, están cerrados, sellados por la muerte…

… Y sus labios amargos por el veneno de sus últimas palabras.

Sus labios color silencio ya no serán el reflejo de un espejo de rosas.

Sus labios como el silencio en estos momentos se anhelan y no están.

Sus labios color silencio que tantas veces me callaron…

… que tantas veces me besaron.

Esos labios color silencio,

silenciados que ahora extraño.

Caminatas

Extraño aquellas caminatas solitarias, las calles primero desconocidas que luego se transformaban en paisajes familiares, hacer que algo, de lo cual no sabías su existencia, se transformara en un suelo seguro y acogedor...

Extraño todas las lágrimas pérdidas al caminar, aquellas lágrimas que primero nublaban mi vista, luego se deslizaban por mi rostro y finalmente caían... caían... caían hasta reventarse en la tierra y no ser nada... nada, nada, nada...

Nada más que la muestra de mi sentir.

Extraño esos cigarros no contados:

El olor al tabaco,

la sensación de la nicotina apaciguando mis sentidos...

La mano ansiosa elevándose a mis labios.

El humo entrando a mis pulmones...

El humo escapándose lentamente de mis fauces.

El humo, el humo, el humo...

La imagen, el drama, esa masa blanca, incorpórea e intangible, esparciéndose hasta desaparecer.

Desaparecer

Quiero desaparecer, desvanecerme como el humo entre mis labios.

Quiero existir sin existir.

Amar sin amar,

Llorar sin llorar...

Extrañarte sin extrañar.

... Quiero lo bueno, sin tener que pagar esa cuota de dolor en un pago.

Sin embargo quiero sentir, vivir…

Quiero...

Quiero,

Quiero ?

No quiero...

... No quiero no vivir.

No quiero no existir.

Quiero este sufrir, quiero este sentir confuso, este llorar amargo,

Este extrañar agónico… Esta incomprensión molesta...

Sin embargo quiero disfrute, despreocupación, una vida plástica…

Quiero no extrañar,

Quiero algún día morir,

Quiero comprensión...

Quiero todo lo que implique la imperfección humana,

Quiero poder decir que he vivido, no fingir que lo hago, o pretender que lo he hecho.

Quiero empaparme en mi felicidad y miseria,

Porque es de ellas que nace mi vida.

Aparte


¿Cómo puedo sentirme parte de un algo si ni siquiera me siento parte de la nada?

¿Cómo puedo pretender que soy feliz?

¿Cómo puedo esbozar una sonrisa si mi alma llora, grita y alberga un deseo suicida?

¿Cómo puedo amarme? ¿Cómo puedo amar a un ser tan despreciable?

… Me siento tan sola y aislada del mundo.

Siento un ahogo en la garganta que no me deja respirar… tampoco quiero hacerlo.

Daño, quiero dañarme, pero no quiero me dañen.

Estoy apartada en esta vida… esta vida que emana muerte.

No pertenezco a nada, no hay lugar al que pueda llamar hogar.

No hay lugar al que pueda correr, solo tengo lugares de los que escapar.

domingo, 16 de octubre de 2011

La veo

La veo sentándose en el cemento rocoso y áspero.

La veo.

la veo sentándose en esa incomodidad que para ella pareciera ser tan natural.

Veo en su mirada una idea perdida.

Veo en su rostro una sonrisa perdida.

Veo en ella a una niña perdida.

…Su espalda contra la pared, su cabeza dibujando monótonos círculos sin sentido alguno;

Una pausa en su divagar y puedo ver que levanta la vista… y esta acción golpea levemente su cabeza.

Veo nuevamente en sus ojos esa idea perdida intentando ser encontrada.

Pero se va…

se va, y se desvanece en una lágrima.

La mirada desenfocada en el muro que bloquea su visión

y no la deja ver más allá que eso;

Una muralla de ladrillos con la pintura gastada y unos fierros asomando la base de su estructura.

Contra la pared, mirando ese encierro.

Contra la pared golpeando su cabeza.

Contra la pared perdiéndose en ideas… perdiéndose en divagaciones que ya no recuerda.

La veo,

la veo tan sola incluso cuando esta completamente rodeada de gente.

La veo,

la veo sonriendo sin que pueda creerle una mueca de ello,

La veo,

la veo hablando sin que ella pueda entender lo que está diciendo.

La veo… realmente la veo.

No solo veo lo que ella quiere mostrar, sino que veo todo eso que intenta ocultar.

Me veo.

Y no sé cómo corregir esas falencias actorales que harán que otros también puedan ver las

ideas perdidas,

las divagaciones sin rumbo,

la lágrima acumulada,

y la mueca torcida.

Texturas y luces, nadas y sombras.

Se ha tirado al suelo, sí tirado.

Siente bajo las palmas de sus manos granulos de arena. Asperos, fríos e incómodos.

Pero como conjunto se siente maravilloso. Una cama aspera, fría y dura, que al ser disfrutada es suave, fluída y acogedora. Acogedora, tal y como debe ser la naturaleza.

Siente eso, y juega, disfruta.

Sus manos se han convertido en rastrillos y mueven el maitencillo.

Su cuerpo contra la tierra, sus ojos casi pegados al suelo, sus ojos jugando maravillados, enfocando, desenfocando, planos y planos se descubren ante sí, las vistas panorámicas son geniales, sin embargo las vistas macro son de otro mundo. Ver el detalle, ver el detalle ese detalle del cual se hace el todo.

Sus manos son rastrillos y atraen la tierra a sus ojos se maravilla al ver como una pequeña ola que abarca todo se aproxima al humedal de sus ojos, podrían terminar siendo barro, pero no lo será.

Los granos de arena van cayendo poco a poco hasta volver al principio; una rueda sin unidad, compuesta por miles y miles de roquitas, roquitas con puntitos negros… y se ven todos tan iguales, pero NO, cada uno tan diferente, en la naturaleza REAL no hay gemelos. Solo en el parasito humano puede existir algo así.

Vórtices

Ya no entiendo.

Si no tiro del hilo que penden mis emociones

Y las dejo caer y fluir y desenvolverse y explotar y simplemente ser,

Simplemente ser una mancha gigantesca de amargo color,

Muero.

Ya no entiendo,

Si tiro de aquel hilo la sensación es agónica,

Como si tirase desde dentro de mí ese hilo

y saliese por mi garganta e intentase mantenerme parada…

Estoy en una sola pieza y no hay mancha alguna

Pero siento como si estuviese yo misma colgándome,

Y el hilo a través de mi garganta genera arcadas

Que no pueden terminar en la expulsión del vomito de palabras que quisiera vomitar.

La vista hacia arriba y mis ojos se han convertido en dos pozos intentando equilibrar las lágrimas para que no caigan, ya que si no caen no estoy llorando.

Me desespero ante no poderme controlar,

Intento poner mi mente en blanco,

Pero al lograrlo solo afloran rayos a mi mente de ideas e insultos hacia mí.

Los mil pensamientos que quizás desataron esto como burlas en mi mente.

A veces creo incluso escuchar las risas de mis propios pensamientos, de mi propia conciencia.

Su risa, su burla. Los insultos que gritan, me gritan.

“Que miseria de persona”

“Que debilidad tan repulsiva”

“Que asco de estabilidad”

“Que mierda de autocontrol”

Que vulnerabilidad tan patética.

¿Por qué merezco esto?

…A veces me pregunto, y en respuesta me desdoblo y me respondo

¿En serio estás sintiendo pena por ti misma?

¿En serio?

Y me odio, me odio yo por formular la pregunta,

Y me odio yo nuevamente por haberla respondido.

Cierro los ojos en un intento de que paren las imágenes ya que las palabras tan escritas y legibles aparecen delante de mis ojos,

Veo todo negro y mis ojos están abiertos,

Y tan sólo a veces se aclara esa tormenta para ver mi reflejo

Deshaciéndose en el espejo y escuchar como en mi interior algo grita

¡NO!

Completa negación ante caer, pero imposible detener la caída.

Los ojos apretados, tan apretados que me duelen por dentro,

Apretados en un vano intento de detener las imágenes

Sin embargo al cerrar los ojos las imágenes, las palabras, los pensamientos siguen fluyendo

Claramente,

y aún más claramente.

Y he apretado tanto los ojos, que no puedo abrirlos,

Me veo completamente atrapada en mi pesadilla,

En una tragedia,

En un remolino intenso de negro odio propio.

De negro remordimiento por ser tan humana.

Tan humana, tan erróneamente humana.

Pienso que quizás abuso demasiado de esa estúpida excusa “Soy humana, siento

Quizás si no nos repitieran eso tan seguido no sentiría que por ser humana tengo el derecho a sentir y llorar.

Quizás los pensamientos no se arremolinarían en mi mente como un vórtice intentado perforar lo más profundo de mi misma,

Bajar de mi mente,

Perforarme el cráneo,

Destrozar mi garganta,

Atravesar mis tripas,

Reventarme por dentro.

Vórtices de pensamientos destruyéndome en segundos. Intentando ayudarme

Pero destruyéndome en su ayuda.

Destruyendo mi mente para no pensar, entonces no pienso,

Y si no pienso no razono y he perdido completamente el control.

Destruyendo mi garganta y no puedo expulsar los gritos de desesperación y desahogo

Que solo quiero liberar y escupir, escupir todo esto al mundo.

Destruyendo mis tripas, mi estomago, mis intestinos, mi hígado y riñones,

Todo, todo con lo que me nutro,

Entonces ser una eterna ignorante, estancada en el conocimiento que ya no puede razonar,

Ni decir.

Destruyéndome completamente degradándome a un bagazo

Que ha sido completamente triturado, destrozado,

Viciado.

Completamente lista para ser consumida.

Me pregunto ...

¿Qué significa este constante vacío?

Qué quiere decirme mi cuerpo al ansiar con tantas ganas algo y luego simplemente no quererlo y llegar incluso a despreciar aquello.

No logro entenderme y es una sensación terrible.

Si uno no se entiende a si mismo… ¿Cómo puede ser? ¿Cómo diablos puede querer ser entendido?

Exigir cosas sin entenderlas.

El vacío que siento, tan agónico… tan nauseabundo. Y en intentos desesperados intento llenarlo con personas u objetos, aún más vacíos.

Llenar un vacío con otro…

Llenar un vacío para generar otro.

Vacíos llenos de húmedo dolor, lágrimas que han logrado filtrarse.

Descomposición.

Podredumbre.

Intoxicación de mi sangre con la putrefacción de la gama de dolores que me carcomen por dentro.

Si esto sigue así, terminaré siendo una cascara sin ningún contenido.

Pasaré a ser quizás una simple decoración. La cascara de un recuerdo.

Me pregunto si podrán mirarme a los ojos y ver un destello del pasado en ellos.

Me pregunto si también terminarán mis ojos tan vacíos como yo.

Me pregunto si tendrá sentido alguno, entonces, convertirme en recuerdo. Si no evocaré memoria alguna a quien me mire.

Si me convierten en recuerdo, espero por lo menos tener un sentido.

Abulia al vivir

Aborrezco mi nulidad, mi incapacidad. Lo absurdo de esta vida capicúa. Me siento abúlica.

Esta nostalgiaque yace en mi fuero solo logra degradarme en un abismo… Y esta melancolíaque alimenta mi desdicha no es más que la cafúaen la cual me siento perdida.

Abjuro este vivir… impugno respirar.

Pareciera ser que mi vida es una elipsis de disfrute. Una obvia y oblicua muerte en vida.

Siento que no soy más que un vano bagazodesbordante de acónito.

Camino por esta niebla espesa y oscura, mientras mis pies zahondan un mundo que no quieren pisar. Camino hacia una catarsis (16) de la cual no podré volver.

Lúgubre el desfase de mi alma en mi cuerpo.

Funesto el intento de haber intentado vivir.

No entiendo el embelesamiento ante existir en un mundo ya existente.

Crimson Days

Siempre creo un blog para escribirle una simple entrada y abandonarlo, sin embargo espero que esta vez no sea así, quiero tener un espacio donde pueda publicar y quizás alguna persona pueda llegar a ver esto, pero no porque yo necesariamente se lo pida, sino porque de alguna u otra forma llegó a este espacio y decidió visitar mis palabras por un tiempo.
Espero no caiga esto al olvido, ya que quizás eso signifique que también quedaría en el olvido la reflexión, mis escritos y lo más pulcro de mi. Lo intimo que no quiero publicar en un facebook, o diversas páginas sociales, todo esto que en vida se encuentra en cuadernos, o en mi mente, y ahora en este lugar virtual al cual no cualquiera puede acceder.

Bienvenidos a mis días Carmesí.