lunes, 28 de noviembre de 2011
La fragilidad de lo humano
jueves, 27 de octubre de 2011
Secret Door
Turn out the lights
Feed the fire till my soul breathes free
My heart is high as the waves above me
Don't need to understand
Too lost to lose
Don't fight my tears, cause they feel so good...
And I, I'll remember how to fly
Unlock the heavens in my mind
Follow my love back through the same secret door
Look past the end
It's a dream, as it's always been
All life lives on if we've ever loved it
And I, I'll remember how to fly
Unlock the heavens in my mind
Follow my love back through the same secret door
And I, I'll remember how to fly
Unlock the heavens in my mind
Follow my love back through the same secret door
Drenando
miércoles, 19 de octubre de 2011
lunes, 17 de octubre de 2011
Recuerdos
Siempre he encontrado extraño que ninguna cosa sea inmortal en nuestra mortal vida. Si después de todo es un tiempo breve el que vivimos... ¿A caso ninguna cosa puede durar lo que dura nuestra pequeña eternidad?
¿Ningún sentimiento puede vivir con la misma intensidad por siempre?:
La sensaciones que te provocan una voz,
El calor que te produce un simple abrazo,
O el sentir cierta mano en la tuya.
Ni el amor más pasional y arraigado continúa su trayecto pasional por siempre, y prácticamente ese amor se vuelve costumbre.
Ese extraño sentimiento de sentir necesaria a una persona que casi no se conoce, el no querer dejarla ir, pensar día y noche en su olor, su esencia, su todo. Ese es el sentimiento que realmente nos hace sentir vivos... lo desconocido, lo nuevo.
Y finalmente la costumbre es lo que mata todo esto. Es el sentir todo tan normal, tan parte de la vida, tan cotidiano... tan rutinario. Es esto lo que nos hace pensar que la felicidad, la tristeza, el amor y el sufrimiento son algo común y de cierta forma nos hace desmerecer todo ese conjunto maravilloso de sentimientos.
Es esto lo que nos hace buscar escapes que no hagan sentir "algo".
Todo pasa con el tiempo, o mejor dicho uno se acostumbra, al acostumbrase las cosas se vuelven normales, como el dolor, la ausencia, la felicidad. ¿Es entendible que cosas tan importantes se vuelvan normales... ?
¿Quién no a sufrido, y quien si vuelve la vista atrás no siente una puntada en el pecho, o por lo menos un dejo de nostalgia?
¿Quién no ha amado y pasado el tiempo visto un recuerdo ese amor y explota en un mar de lágrimas... o soltado un intenso suspiro?
¿Quien no ha tenido momentos de extrema felicidad y al recordarlos se ha sonreido a si mismo?
Y a su vez vives una vida con una bolsa de memorias extremas, emocionantes, desbordantes que casi no miras, desmereces todas esas cosas que te hacen ser el tipo de persona que actualmente eres.
Y a su vez... eres increíblemente desgraciado, o feliz cuando viajas al pasado... cuando finalmente te acuerdas de toda tu vivencia ignorada.
Sus labios
El color de sus labios es ahora del color del silencio.
Sus ojos que en algún momento pude ver, están cerrados, sellados por la muerte…
… Y sus labios amargos por el veneno de sus últimas palabras.
Sus labios color silencio ya no serán el reflejo de un espejo de rosas.
Sus labios como el silencio en estos momentos se anhelan y no están.
Sus labios color silencio que tantas veces me callaron…
… que tantas veces me besaron.
Esos labios color silencio,
silenciados que ahora extraño.
Caminatas
Extraño aquellas caminatas solitarias, las calles primero desconocidas que luego se transformaban en paisajes familiares, hacer que algo, de lo cual no sabías su existencia, se transformara en un suelo seguro y acogedor...
Extraño todas las lágrimas pérdidas al caminar, aquellas lágrimas que primero nublaban mi vista, luego se deslizaban por mi rostro y finalmente caían... caían... caían hasta reventarse en la tierra y no ser nada... nada, nada, nada...
Nada más que la muestra de mi sentir.
Extraño esos cigarros no contados:
El olor al tabaco,
la sensación de la nicotina apaciguando mis sentidos...
La mano ansiosa elevándose a mis labios.
El humo entrando a mis pulmones...
El humo escapándose lentamente de mis fauces.
El humo, el humo, el humo...
La imagen, el drama, esa masa blanca, incorpórea e intangible, esparciéndose hasta desaparecer.
Desaparecer
Quiero desaparecer, desvanecerme como el humo entre mis labios.
Quiero existir sin existir.
Amar sin amar,
Llorar sin llorar...
Extrañarte sin extrañar.
... Quiero lo bueno, sin tener que pagar esa cuota de dolor en un pago.
Sin embargo quiero sentir, vivir…
Quiero...
Quiero,
Quiero ?
No quiero...
... No quiero no vivir.
No quiero no existir.
Quiero este sufrir, quiero este sentir confuso, este llorar amargo,
Este extrañar agónico… Esta incomprensión molesta...
Sin embargo quiero disfrute, despreocupación, una vida plástica…
Quiero no extrañar,
Quiero algún día morir,
Quiero comprensión...
Quiero todo lo que implique la imperfección humana,
Quiero poder decir que he vivido, no fingir que lo hago, o pretender que lo he hecho.
Quiero empaparme en mi felicidad y miseria,
Porque es de ellas que nace mi vida.
Aparte
¿Cómo puedo sentirme parte de un algo si ni siquiera me siento parte de la nada?
¿Cómo puedo pretender que soy feliz?
¿Cómo puedo esbozar una sonrisa si mi alma llora, grita y alberga un deseo suicida?
¿Cómo puedo amarme? ¿Cómo puedo amar a un ser tan despreciable?
… Me siento tan sola y aislada del mundo.
Siento un ahogo en la garganta que no me deja respirar… tampoco quiero hacerlo.
Daño, quiero dañarme, pero no quiero me dañen.
Estoy apartada en esta vida… esta vida que emana muerte.
No pertenezco a nada, no hay lugar al que pueda llamar hogar.
No hay lugar al que pueda correr, solo tengo lugares de los que escapar.
domingo, 16 de octubre de 2011
La veo
La veo sentándose en el cemento rocoso y áspero.
La veo.
la veo sentándose en esa incomodidad que para ella pareciera ser tan natural.
Veo en su mirada una idea perdida.
Veo en su rostro una sonrisa perdida.
Veo en ella a una niña perdida.
…Su espalda contra la pared, su cabeza dibujando monótonos círculos sin sentido alguno;
Una pausa en su divagar y puedo ver que levanta la vista… y esta acción golpea levemente su cabeza.
Veo nuevamente en sus ojos esa idea perdida intentando ser encontrada.
Pero se va…
se va, y se desvanece en una lágrima.
La mirada desenfocada en el muro que bloquea su visión
y no la deja ver más allá que eso;
Una muralla de ladrillos con la pintura gastada y unos fierros asomando la base de su estructura.
Contra la pared, mirando ese encierro.
Contra la pared golpeando su cabeza.
Contra la pared perdiéndose en ideas… perdiéndose en divagaciones que ya no recuerda.
La veo,
la veo tan sola incluso cuando esta completamente rodeada de gente.
La veo,
la veo sonriendo sin que pueda creerle una mueca de ello,
La veo,
la veo hablando sin que ella pueda entender lo que está diciendo.
La veo… realmente la veo.
No solo veo lo que ella quiere mostrar, sino que veo todo eso que intenta ocultar.
Me veo.
Y no sé cómo corregir esas falencias actorales que harán que otros también puedan ver las
ideas perdidas,
las divagaciones sin rumbo,
la lágrima acumulada,
y la mueca torcida.
Texturas y luces, nadas y sombras.
Se ha tirado al suelo, sí tirado.
Siente bajo las palmas de sus manos granulos de arena. Asperos, fríos e incómodos.
Pero como conjunto se siente maravilloso. Una cama aspera, fría y dura, que al ser disfrutada es suave, fluída y acogedora. Acogedora, tal y como debe ser la naturaleza.
Siente eso, y juega, disfruta.
Sus manos se han convertido en rastrillos y mueven el maitencillo.
Su cuerpo contra la tierra, sus ojos casi pegados al suelo, sus ojos jugando maravillados, enfocando, desenfocando, planos y planos se descubren ante sí, las vistas panorámicas son geniales, sin embargo las vistas macro son de otro mundo. Ver el detalle, ver el detalle ese detalle del cual se hace el todo.
Sus manos son rastrillos y atraen la tierra a sus ojos se maravilla al ver como una pequeña ola que abarca todo se aproxima al humedal de sus ojos, podrían terminar siendo barro, pero no lo será.
Los granos de arena van cayendo poco a poco hasta volver al principio; una rueda sin unidad, compuesta por miles y miles de roquitas, roquitas con puntitos negros… y se ven todos tan iguales, pero NO, cada uno tan diferente, en la naturaleza REAL no hay gemelos. Solo en el parasito humano puede existir algo así.
Vórtices
Ya no entiendo.
Si no tiro del hilo que penden mis emociones
Y las dejo caer y fluir y desenvolverse y explotar y simplemente ser,
Simplemente ser una mancha gigantesca de amargo color,
Muero.
Ya no entiendo,
Si tiro de aquel hilo la sensación es agónica,
Como si tirase desde dentro de mí ese hilo
y saliese por mi garganta e intentase mantenerme parada…
Estoy en una sola pieza y no hay mancha alguna
Pero siento como si estuviese yo misma colgándome,
Y el hilo a través de mi garganta genera arcadas
Que no pueden terminar en la expulsión del vomito de palabras que quisiera vomitar.
La vista hacia arriba y mis ojos se han convertido en dos pozos intentando equilibrar las lágrimas para que no caigan, ya que si no caen no estoy llorando.
Me desespero ante no poderme controlar,
Intento poner mi mente en blanco,
Pero al lograrlo solo afloran rayos a mi mente de ideas e insultos hacia mí.
Los mil pensamientos que quizás desataron esto como burlas en mi mente.
A veces creo incluso escuchar las risas de mis propios pensamientos, de mi propia conciencia.
Su risa, su burla. Los insultos que gritan, me gritan.
“Que miseria de persona”
“Que debilidad tan repulsiva”
“Que asco de estabilidad”
“Que mierda de autocontrol”
Que vulnerabilidad tan patética.
¿Por qué merezco esto?
…A veces me pregunto, y en respuesta me desdoblo y me respondo
¿En serio estás sintiendo pena por ti misma?
¿En serio?
Y me odio, me odio yo por formular la pregunta,
Y me odio yo nuevamente por haberla respondido.
Cierro los ojos en un intento de que paren las imágenes ya que las palabras tan escritas y legibles aparecen delante de mis ojos,
Veo todo negro y mis ojos están abiertos,
Y tan sólo a veces se aclara esa tormenta para ver mi reflejo
Deshaciéndose en el espejo y escuchar como en mi interior algo grita
¡NO!
Completa negación ante caer, pero imposible detener la caída.
Los ojos apretados, tan apretados que me duelen por dentro,
Apretados en un vano intento de detener las imágenes
Sin embargo al cerrar los ojos las imágenes, las palabras, los pensamientos siguen fluyendo
Claramente,
y aún más claramente.
Y he apretado tanto los ojos, que no puedo abrirlos,
Me veo completamente atrapada en mi pesadilla,
En una tragedia,
En un remolino intenso de negro odio propio.
De negro remordimiento por ser tan humana.
Tan humana, tan erróneamente humana.
Pienso que quizás abuso demasiado de esa estúpida excusa “Soy humana, siento”
Quizás si no nos repitieran eso tan seguido no sentiría que por ser humana tengo el derecho a sentir y llorar.
Quizás los pensamientos no se arremolinarían en mi mente como un vórtice intentado perforar lo más profundo de mi misma,
Bajar de mi mente,
Perforarme el cráneo,
Destrozar mi garganta,
Atravesar mis tripas,
Reventarme por dentro.
Vórtices de pensamientos destruyéndome en segundos. Intentando ayudarme
Pero destruyéndome en su ayuda.
Destruyendo mi mente para no pensar, entonces no pienso,
Y si no pienso no razono y he perdido completamente el control.
Destruyendo mi garganta y no puedo expulsar los gritos de desesperación y desahogo
Que solo quiero liberar y escupir, escupir todo esto al mundo.
Destruyendo mis tripas, mi estomago, mis intestinos, mi hígado y riñones,
Todo, todo con lo que me nutro,
Entonces ser una eterna ignorante, estancada en el conocimiento que ya no puede razonar,
Ni decir.
Destruyéndome completamente degradándome a un bagazo
Que ha sido completamente triturado, destrozado,
Viciado.
Completamente lista para ser consumida.
Me pregunto ...
¿Qué significa este constante vacío?
Qué quiere decirme mi cuerpo al ansiar con tantas ganas algo y luego simplemente no quererlo y llegar incluso a despreciar aquello.
No logro entenderme y es una sensación terrible.
Si uno no se entiende a si mismo… ¿Cómo puede ser? ¿Cómo diablos puede querer ser entendido?
Exigir cosas sin entenderlas.
El vacío que siento, tan agónico… tan nauseabundo. Y en intentos desesperados intento llenarlo con personas u objetos, aún más vacíos.
Llenar un vacío con otro…
Llenar un vacío para generar otro.
Vacíos llenos de húmedo dolor, lágrimas que han logrado filtrarse.
Descomposición.
Podredumbre.
Intoxicación de mi sangre con la putrefacción de la gama de dolores que me carcomen por dentro.
Si esto sigue así, terminaré siendo una cascara sin ningún contenido.
Pasaré a ser quizás una simple decoración. La cascara de un recuerdo.
Me pregunto si podrán mirarme a los ojos y ver un destello del pasado en ellos.
Me pregunto si también terminarán mis ojos tan vacíos como yo.
Me pregunto si tendrá sentido alguno, entonces, convertirme en recuerdo. Si no evocaré memoria alguna a quien me mire.
Si me convierten en recuerdo, espero por lo menos tener un sentido.
Abulia al vivir
Aborrezco mi nulidad, mi incapacidad. Lo absurdo de esta vida capicúa. Me siento abúlica.
Esta nostalgiaque yace en mi fuero solo logra degradarme en un abismo… Y esta melancolíaque alimenta mi desdicha no es más que la cafúaen la cual me siento perdida.
Abjuro este vivir… impugno respirar.
Pareciera ser que mi vida es una elipsis de disfrute. Una obvia y oblicua muerte en vida.
Siento que no soy más que un vano bagazodesbordante de acónito.
Camino por esta niebla espesa y oscura, mientras mis pies zahondan un mundo que no quieren pisar. Camino hacia una catarsis (16) de la cual no podré volver.
Lúgubre el desfase de mi alma en mi cuerpo.
Funesto el intento de haber intentado vivir.
No entiendo el embelesamiento ante existir en un mundo ya existente.