miércoles, 11 de abril de 2012

Hay cosas que cuando cambian, cambian para siempre.

A veces me pregunto cómo puede dolerme tanto saber que no me quieres,
Si no tengo recuerdos de que alguna vez lo hayas hecho.
Pero cada vez que deseo que me quieras, o por lo menos que te importo
veo las fotos del pasado que vivimos juntos... y puedo ver, o quizás quiero ver...
... que en su momento si me amaste. Y amaste a esta familia que ahora es una carga y el peor recuerdo de tu vida.
No tengo recuerdos de ti amándome o cuidándome, pero tengo fotos que me hacen creer que sí fue así.
No recuerdo que jamás me hayas dado uno de esos besos de padre a hija, llenos de baba pura y ternura. Pero miro a mi pared, y ahí está; Me sostiende de los brazos y me das un beso como diciendo "Te amo", supongo que si no lo dijiste era porque a esa edad no lo iba a entender.
Mi a mi pared y veo una foto tuya conmigo, o lo que yo solía ser, ayudándome a caminar hasta la orilla del agua.
Veo estas fotos y sé que son espontaneas. Veo estas fotos y sé que no forzaste esa sonrisa por 5 minutos hasta que te la tomara. Sé que fue un click y tu sonrisa simplemente estaba ahí.
Sé que en ese momento fuiste feliz. Creo que en algún momento si fui parte de tu felicidad,
y eso es lo que me duele cuando me veo ahora, sola en una pieza, viendo un mail de por lo menos 5 párrafos que te envié y tu solo contestaste un "OK...", porque en tu agenda, el tiempo destinado a mi solo alcanza para eso.
¿Sabes qué? yo no soy la hija que tu quieres. Y tu no eres el padre que yo quisiera tener.
Y no es que me conforme, simplemente aprendí a amarte, pero no importa cuánto quiera acercarme a ti.
Es como si tu simplemente me quisieras lo más lejos de tu vida posible. Y como si yo me arrastrara por estar dentro de ella.

... No voy a corregir algo que no es un escrito poético, ni un cuento. Es mi realidad, y si esta mal redactada no la pienso corregir, porque fue así como salió. MAL.

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